Declaración de conclusión de la Campaña Libertad y Justicia para Atenco y disolución del comité organizador de la misma.

Llamado a la sociedad civil nacional e internacional.

Comunicado dado a conocer por Ofelia Medina, Roco Pachukote y Julieta Egurrola.

La campaña por la libertad de los 12 presos políticos de Atenco que hoy concluye formalmente logró impulsar unas 250 acciones en más de 20 naciones, en más de 25 estados del país. Logró reunir en ellas a más de 50 mil personas y llevar la información del caso a más de 1 millón.

Cuando una y otra vez nos reunimos los integrantes de este comité para impulsar esta campaña, la imagen de cada unos de los rostros de los 12 presos políticos era difusa. La mayoría de nosotras y nosotros no los conocíamos. Apenas una vieja foto, y en algunos caso ni siquiera eso.

Sin embargo, las historias de injusticia, brutalidad y desprecio con que se les trató llenaba a todas y todos, en el comité, pero también en buena parte del país y del mundo, de la energía necesaria para luchar por su libertad, porque dolían sus historias y el dolor de sus familias.

Dolían la muerte, la tortura y las violaciones de aquel 3 y 4 de mayo.

Pero también sabíamos que la lucha por la libertad de los 12 representaba la resistencia profunda contra el despojo de quienes abajo resisten, de quienes ven a la tierra como madre y proveedora y no como cosa que se cambia por dinero.

También sabíamos que con la lucha por la libertad de los 12 estaba en juego que la violencia y la impunidad del Estado ganaran o la razón y la justicia lo hicieran. Estos 12 compañeros representaban una enorme disputa entre quienes desde arriba creen poder controlar y vender todo y entre quienes abajo resisten, luchan y crean un mundo otro.

El encarcelamiento de decenas de años o prácticamente perpetuo de estos 12 compañeros significaba un terrible ejemplo, donde el poder mostraba su arbitrariedad y fuerza sin que nadie pudiera detenerlo, avasallando no sólo a los presos y su familias, no sólo a quien defendió y defiende la tierra en estos dignos pueblos, sino a todas y todos los que se organizan y luchan, a todos quienes con dignidad resisten al poder y al dinero en todo el país. Por ello, la lucha por la libertad de los 12 era urgente y prioritaria, más allá de diferencias ideológicas, estratégicas, de grupo o facción. Porque era necesario decir NO y no sólo detener al poder, sino hacerlo retroceder y liberar a los 12 presos como un poderoso mensaje de que incluso la feroz represión, la mentira generalizada y la fuerza de quien hoy es gobierno no ganaría, no sería olvidada, no sería perdonada, no sería pasada por alto. A la injusticia y el encarcelamiento todas y todos dijimos NO.

Y todo lo que significaba la lucha por la libertad de los 12 presos unió a muchas y muchos, en ciudades, naciones, barrios, comunidades y pueblos. Porque esta campaña no fue obra de un comité, de algún coordinador, de alguna organización o persona. Esta campaña era la forma de organizar y organizarnos, de unir a quienes luchan por libertad y justicia. Esta campaña fue impulsada por todas las manos, quienes conectaron los micrófonos o hicieron los documentos, de quienes organizaron en su escuela o en su centro de trabajo un foro, una plática o una asamblea para conocer y denunciar; de quienes desde las letras y el pensamiento señalaron al poder y su violencia, de quienes desde una oración o con su presencia pidieron por la libertad, de quienes distribuyeron un volante, firmaron una petición, hicieron una nota o una entrevista sobre el caso y tuvieron la valentía de decir la verdad y gritar la injusticia del encarcelamiento; de quienes propusieron y organizaron, de quienes escucharon y se movilizaron, de quienes desde la música y las artes cantaron, graffitearon, diseñaron o pintaron para unir nuestras voces en demanda de libertad; de quienes haciendo un enorme esfuerzo desde Chiapas hasta Nuevo León, desde Buenos Aires hasta Nueva York, desde California hasta Bilbao, fueran apenas un puñado de valientes activistas o una fuerte y masiva movilización, demandaron libertad y justicia para Atenco. De quienes pensaron cómo vencer desde sus propias leyes, de quienes desde el encierro resistieron con dignidad y no se doblegaron. Pero en especial de las mujeres, madres, esposas y hermanas y familiares que desde afuera actuaron, resistieron, denunciaron y su voz no fue acallada. De las mujeres que levantaron el machete, mantuvieron la iniciativa, la cohesión colectiva y la organización y que contra todos los obstáculos mantuvieron la dignidad, la resistencia y la rebeldía viva.

De todas y todos quienes lucharon desde la noche del 3 de mayo y hasta el día de hoy. La liberación de los presos es un resultado de la lucha de todas y todos.

Termina hoy simbólicamente ese esfuerzo. Se ha logrado la libertad pero no la justicia. En ninguno de nosotros hay olvido o perdón. Como se ha dicho, más bien sólo se ha detenido la injusticia. Pero son otros espacios y colectividades quienes ya encabezan la demanda por la justicia, algunos en los cuales incluso, algunas de nuestras organizaciones son parte. Este comité fue formado alrededor del Frente de Pueblos en defensa de la Tierra y de los familiares de los 12 presos y perseguidos políticos. Ha terminado una etapa y no corresponde a este comité encabezar como lo hizo durante los 18 meses pasados la siguiente fase de lucha. Es por ello que hoy damos por terminada formalmente la Campaña Nacional e Internacional Libertad y Justicia para Atenco y anunciamos la disolución de este comité. Anunciamos el cierre de la cuenta bancaria de la campaña y en las próximas semanas el cierre de la página de esta iniciativa. Los vehículos de información virtual que se construyeron para tener comunicación con la sociedad civil nacional e internacional se mantendrán activos pero ahora en manos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Será el propio FPDT ahora con todos sus integrantes quien nos diga cómo podemos acompañarlos en esta nueva fase.

Hacemos un último llamado a la sociedad civil nacional e internacional a estar atentos de las iniciativas que en demanda de justicia distintas colectividades están realizando ya y también de la lucha por la tierra que se mantiene en San Salvador Atenco. Esta campaña concluye simbólicamente hoy, 8 de agosto de 2010, aniversario del natalicio de Emiliano Zapata. Concluye hoy una campaña y una fase de la lucha. Pero la lucha por tierra y libertad, sigue y sigue. En esa lucha por libertad y justicia seguiremos caminando juntos.

Comité Libertad y justicia para Atenco

Agosto de 2010.

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